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domingo, 28 de julio de 2024

UN POETA MUERTO YA NO PUEDE ESCRIBIR


Un poeta muerto ya no puede escribir. De ahí la importancia de seguir vivo.

Este razonamiento tan simple. os resultará a veces difícil de mantener. En particular durante los períodos de prolongada esterilidad creativa. Ese manteneros con vida os parecerá, en tal caso, dolorosamente inútil: de todas formas, ya no podréis escribir...
A eso, una única respuesta: en el fondo, no lo podéis saber. Y si os hacéis un examen honesto, tendréis que darme la razón. Casos más extraños se han visto.
Si ya no podéis escribir, puede que sea el preludio de un cambio de forma. O de un cambio de tema. O de las dos cosas. O puede que sea, efectivamente, el preludio de la muerte de vuestra creatividad. Pero no podéis saberlo. No conoceréis nunca con exactitud a esa parte de vosotros mismos que os empuja a escribir. Solo podréis conocerla bajo formas aproximativas y contradictorias. ¿Egoismo o devoción? ¿Crueldad o compasión? Todo podría sostenerse. Prueba de que, finalmente, no sabéis nada; así que no os comportéis como si lo supieseis. Ante vuestra ignorancia, ante esa parte misteriosa de vosotros mismos, permaneced siempre honestos y humildes.

No es solo que los poetas que llegan a viejos produzcan, en conjunto, más, es que la vejez es sede de particulares procesos físicos y mentales que sería una lástima perderse.
Por lo demás, sobrevivir es difícil en extremo. Se podría pensar en adoptar una estrategia a lo Pessoa: encontrar un trabajito, no publicar nada, esperar apaciblemente la propia muerte.
En la práctica, nos encontraremos con dificultades importantes: sensación de perder el tiempo, de estar fuera de lugar, de no ser estimados en lo que valemos... pronto, todo eso se volverá insostenible. Será difícil evitar el alcohol. En resumidas cuentas, al final de ese camino se encuentran la amargura y la acritud, seguidas rápidamente por la apatía y la completa esterilidad creativa.
Por lo tanto esta solución tiene sus inconvenientes, pero, por lo general, es la únixa. No hay que olvidar a los psiquiátras, que disponen de la facultad de firmar bajas laborales. Por el contrario habrá que descartar la estancia prolongada en un hospital psiquiátrico: demasiado destructiva. No se utilizará más que como último recurso, como alternativa a la mendicidad.

Los mecanismos de solidaridad social (subsidio de desempleo, etc.) deben utilizarse en su totalidad, así como el apoyo económico por parte de amigos más acomodados. No desarrolléis demasiada culpabilidad a ese respecto. El poeta es un parásito sagrado.

El poeta es un parásito sagrado. A semejanza de los escarabajos del antiguo Egipto, puede prosperar sobre el cuerpo de las sociedades ricas y en descomposición. Pero también hay lugar para él en el seno de las sociedades fuertes y frugales.

No tenéis que pelear. pelean los boxeadores, no los poetas. Pero, en cualquier caso, sí que hay que publicar un poco; es la condición necesaria para que pueda tener lugar el reconocimiento póstumo. Si no publicáis un mínimo (siquiera algunos textos en una revista de segunda categoría), pasaréis desapercibidos en la posteridad; tan desapercibidos como en vida. Aunque seáis el más perfecto de los genios, tendréis que dejar algún rastro, y confiar en que los arqueólogos literarios exhumen el resto.
Puede salir mal; sale mal a menudo. Deberéis repetiros al menos una vez al día que lo importante es hacer lo que se pueda.
Estudiar la biografía de vuestros poetas favoritos os podría ser útil, debería permitiros evitar determinados errores.
Meteos en la cabeza que, por regla general, no hay ninguna buena solución para el problema de la supervivencia material, pero las hay muy malas.

La cuestión del sitio donde vivir, en general, no se os planteará: id a donde podáis. Tratad simplemente de evitar tener vecinos demasiado ruidosos, capaces ellos solos de provocar una muerte intelectual definitiva.

Una pequeña injerencia en el mundo profesional puede aportar ciertos conocimientos acerca del funcionamiento de la sociedad, eventualmente utilizables en una obra posterior. Pero un periodo de vagabundaje, en el que uno se sumerja en la marginalidad, aportará otros saberes. Lo ideal es alternar.
Otras realidades de la vida, como una vida sexual armoniosa, el matrimonio, o el hecho de tener hijos, son a la vez beneficiosas y fecundas. Pero casi imposibles de lograr. En el plano artístico, son terrenos prácticamente desconocidos.

Por lo general, iréis dando bandazos entre la amargura y la angustia. En ambos casos, el acohol os ayudará. Lo esencial es obtener aquellos momentos de remisión que os permitan realizar vuestra obra. Serán breves; esforzaos por asiros a ellos.

No temáis a la felicidad: no existe.

lunes, 6 de mayo de 2024

¿PUTA DE VIDEOCLIP?


¿PUTA DE VIDEOCLIP?
No...

No es eso...
No es eso. Trato de conservar mi cuerpo en buen estado. Quizás esté muerto, no lo sé. Hay algo que habría que hacer y que no hago. No me lo han enseñado. Este año he envejecido mucho. He fumado ocho mil cigarrillos. Me ha dolido, a menudo, la cabeza. No obstante debe haber una manera de vivir; algo que no se encuentra en los libros. Hay seres humanos, hay personajes; pero de un año al otro apenas si reconozco las caras.
No respeto al hombre; sin embargo, lo envidio.
...
Michel Houellebecq

domingo, 2 de diciembre de 2018

Ampliación del campo de batalla


Desde el punto de vista amoroso Veronique pertenecía, como todos nosotros, a una generación sacrificada. Había sido, desde luego, capaz de amar; le habría gustado seguir siéndolo, se lo concedo; pero ya no era posible. Fenómeno raro, artificial y tardío, el amor solo puede nacer en condiciones mentales especiales, que pocas veces se reúnen, y que son de todo punto opuestas a la libertad de costumbres que caracteriza la época moderna. Veronique había conocido demasiadas discotecas y
demasiados amantes; semejante modo de vida empobrece al ser humano, infligiéndole daños a veces graves y siempre irreversibles. El amor como inocencia y capacidad de ilusión, como aptitud para resumir el conjunto del otro sexo en un solo ser amado, rara vez resiste un año de vagabundeo sexual, y nunca dos. En realidad, las sucesivas experiencias sexuales acumuladas en el curso de la adolescencia minan y destruyen con toda rapidez cualquier posibilidad de proyección de orden sentimental y novelesca; poco a poco, y de hecho bastante
deprisa, se vuelve uno tan capaz de amar como una fregona vieja. Y desde ese momento uno lleva, claro, una vida de fregona; al envejecer se vuelve menos seductor, y por lo tanto amargado. Uno envidia a los jóvenes, y por lo tanto los odia. Este odio, condenado a ser inconfesable, se envenena y se vuelve cada vez mas ardiente; luego se mitiga y se extingue, como se extingue todo. Y solo quedan la amargura y el asco, la enfermedad y esperar la muerte.

...
Michel Houellebecq, 

miércoles, 24 de octubre de 2018

Es cierto



Es cierto que este mundo en que nos falta el aire
Sólo inspira en nosotros un asco manifiesto,
Un deseo de huir sin esperar ya nada,
Y no leemos más los títulos del diario.
Queremos regresar a la antigua morada
Donde el ala de un ángel cubría a nuestros padres,
Queremos recobrar esa moral extraña
Que hasta el postrer instante santifica la vida.
Queremos algo como una fidelidad,
Como una imbricación de dulces dependencias,
Algo que sobrepase la vida y la contenga;
No podemos vivir ya sin la eternidad.

Michel Houellebecq

No es eso...




No es eso. Trato de conservar mi cuerpo en buen estado. Quizás esté muerto, no lo sé. Hay algo que habría que hacer y que no hago. No me lo han enseñado. Este año he envejecido mucho. He fumado ocho mil cigarrillos. Me ha dolido, a menudo, la cabeza. No obstante debe haber una manera de vivir; algo que no se encuentra en los libros. Hay seres humanos, hay personajes; pero de un año al otro apenas si reconozco las caras.

No respeto al hombre; sin embargo, lo envidio.

Michel Houellebecq

martes, 23 de abril de 2013

La liberación sexual


"Es chocante comprobar que a veces se ha presentado la liberación sexual como si fuera un sueño comunitario, cuando en realidad se trataba de un nuevo escalón en la progresiva escalada histórica del individualismo. Como indica la bonita palabra francesa ménage, la pareja y la familia eran el último islote de comunismo primitivo en el seno de la sociedad liberal. La liberación sexual provocó la destrucción de esas comunidades intermediarias, las últimas que separaban al individuo del mercado. Este proceso de destrucción continúa en la actualidad."
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"Las partículas elementales"
Michel Houellebecq

Lo eterno


"La cosa iba a seguir: se sentirían cada vez más viejos, y se avergonzarían de ello. Su época estaba a punto de lograr una transformación inaudita: ahogar el sentimiento trágico de la muerte en la sensación más general e insulsa del envejecimiento."

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"Las partículas elementales"
Michel Houellebecq

La dignidad adicional


"De adolescente, Michel creía que el sufrimiento otorgaba al hombre una dignidad adicional. Ahora tenía que reconocer que estaba equivocado. Lo que otorgaba al hombre una dignidad adicional era la televisión."
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"Las partículas elementales"
Michel Houellebecq

sábado, 10 de diciembre de 2011

Puta de Videoclip



¿PUTA DE VIDEOCLIP?
No...

No es eso...
No es eso. Trato de conservar mi cuerpo en buen estado. Quizás esté muerto, no lo sé. Hay algo que habría que hacer y que no hago. No me lo han enseñado. Este año he envejecido mucho. He fumado ocho mil cigarrillos. Me ha dolido, a menudo, la cabeza. No obstante debe haber una manera de vivir; algo que no se encuentra en los libros. Hay seres humanos, hay personajes; pero de un año al otro apenas si reconozco las caras.
No respeto al hombre; sin embargo, lo envidio.

ZOMBIES - Extraños juegos


viernes, 2 de septiembre de 2011

Todo es Kistch



"En el fondo es una cuestión de grado – continuó -. En cierto modo, todo es kitsch. En conjunto, la música es kitsch, y el arte, y hasta la literatura. Casi por definición, cualquier emoción es kitsch; pero también cualquier reflexión e incluso, en cierto sentido, cualquier acción. Lo único que no es kitsch en absoluto es la nada."

(La posibilidad de una isla. Michel Houellebecq)

viernes, 25 de enero de 2008

El amor... El amor


En una sala porno, jubilados jadeantes
Contemplaban, escépticos,
Los brincos mal filmados de parejas lascivas;
Sin ningún argumento.

He aquí, yo me decía, el rostro del amor,
El auténtico rostro.
Seductores, algunos; esos siempre seducen,
Los otros sobrenadan.

El destino no existe ni la fidelidad,
Mera atracción de cuerpos.
Sin apego ninguno, sin ninguna piedad,
Juegan y se desgarran.

Seductores algunos, por ende, codiciados,
Llegarán al orgasmo.
Hartos ya, tantos otros, no tienen ni siquiera
Deseos que ocultar;

Sólo una soledad que acentúa el impúdico
Goce de las mujeres;
Tan sólo una certeza: "Eso no es para mí",
Pequeño drama obscuro.

Morirán es seguro algo desencantados,
Sin ilusiones líricas;
Practicarán a fondo el arte de despreciarse,
De modo bien mecánico.

A quienes nunca fueron amados me dirijo,
A quienes no gustaron;
A los ausentes todos del sexo liberado,
Del placer ordinario;

No temáis nada, amigos, mínima es vuestra pérdida:
No existe, no, el amor.
Es sólo un juego cruel cuyas víctimas sois;
Juego de especialistas.
...
Michel Houellebecq

jueves, 24 de enero de 2008

Pienso en no pensar


"… luego, como había hecho en todos los momentos difíciles de mi vida, dejé de pensar."
...
"La posibilidad de una isla" de Michel Houellebecq

En cuanto al amor

"En cuanto al amor, ya no había que contar con él: yo era sin duda uno de los últimos hombres de mi generación que se quería a sí mismo lo bastante poco como para ser capaz de amar a otra persona, aunque sólo fuera así en raras ocasiones, exactamente dos veces en mi vida. No había amor en la libertad individual, en la independencia, era pura y simplemente mentira, y una de las más burdas que se puedan imaginar: sólo hay amor en el deseo de aniquilación, de fusión, de desaparición individual, en una especie, como se decía antaño, de sentimiento oceánico, en algo que de todas maneras, al menos en un futuro próximo, estaba condenado."
...
"La posibilidad de una isla" de Michel Houellebecq

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Plataforma

"los blancos querían ser estar morenos y aprender a bailar como los negros; los negros querían aclararse la piel y desrizarse el pelo. Toda la humanidad tendía instintivamente al mestizaje, a la indiferenciación generalizada; y lo hacía, en primer lugar, a través de ese medio elemental que era la sexualidad. El único que había llevado el proceso a su término era Michael Jackson: ya no era ni negro ni blanco, ni joven ni viejo; en un sentido, ni siquiera era ya ni hombre ni mujer. Nadie podía imaginarse realmente su vida íntima; hacía comprendido las categorías de la humanidad corriente y se las había arreglado para dejarlas atrás. Por eso lo consideraban una estrella, incluso la más grande -y en realidad la primera- del mundo. Todos los demás -Rodolfo Valentino, Greta Garbo, Marlene Dietrich, Marilyn Monroe, James Dean, Humphrey Bogart- podían ser considerados, como máximo, artistas con talento, sólo tenían que imitar la condición humana, transponerla estéticamente; el primero en intentar ir un poco más lejos había sido Michael Jackson."

Michel Houellebecq