sábado, 28 de febrero de 2026

REALIDAD



La realidad se ha convertido en algo sobre lo que opinar a través de las redes sociales. De igual manera, hace tiempo que se ha decidido que lo que no se ha fotografiado no existe. 

La vida y la historia es un espectáculo especulativo. Porque lo que no se muestra y no se opina, no existe.

El Asombro

Voy al Thyssen y paso la mañana mirando un cuadro, luego otro cuadro y luego otro. Me siento en pausa, arrebatado, suspendido en el tiempo. Paso la mañana sin pensar en ninguna otra cosa fuera de este lugar o en si me lleva más tiempo una pintura que otra. Simplemente disfruto de la mirada y siento como mis pupilas se dilatan ante el asombro.

La acumulación de pinturas asombrosas es tal, que renuncio a intentar entender cómo han sido realizadas o el contexto de la obra o cualquier cosa que proporcione datos más allá que el autor y el título y la pura experiencia de la contemplación. No quiero saber nada que relativice mi experiencia, a la vez que soy consciente de que precisamente mi conocimiento sobre lo que estoy viendo es lo que me arrebata la mirada y sublima la experiencia.

Vuelvo insistentemente a visitar este tipo de museos, los que muestran sobre todo pinturas. También visito todo tipo de exposiciones, siempre que puedo, todas las que puedo. Pero prefiero la pintura. La pintura me llega mucho más adentro. La pintura se alinea con mi mirada y se alinea con mi alma. Es lo más parecido, que conozco, a la religión.

La pintura me enseña que si sales de casa y te das un paseo y luego te sientas a mirar el mundo, lo que vas a mirar es asombroso. Siempre.

El amor

Busca una razón por la que amar a alguien y si la encuentras será porque no la amas. 


L.I.B.E.R.T.A.D.


Todos los hijosdeputa del mundo se llenan la boca con palabras como Libertad, Paz o Justicia. Son palabras bonitas que no significan lo mismo para los que sufren que para los que oprimen. Estos hijosdeputa utilizan este tipo de palabras como un ataque, un insulto o un desafío cuando en realidad deberían ser palabras conciliadoras. La sensación es que el mundo se está convirtiendo en un lugar oscuro donde las palabras que nos salvan empiezan a desaparecer.

domingo, 11 de enero de 2026

Democracias

 


 Las democracias modernas fabrican fascistas a toda velocidad

Dios es una necesidad



Dios no es otra cosa que una necesidad.

Entiendo la necesidad del dios de los que entran en la cárcel o el dios de los que necesitan salir de las drogas o la bebida. Dioses que te ayudan a no suicidarte o a superar una perdida o una depresión. Dios es la idea que ayuda a salir de problemas que no parecen tener solución. Dios no es una sola cosa sino una idea diferente por cada persona que lo necesita de verdad. La necesidad construye los dioses como una medicina del alma.

¿Es una mentira que te ayuda a seguir? Bueno, pues quien soy yo para juzgarlo.

Luego están los que van a misa o practican cualquier religión sin más, por costumbre, por educación o porque para ellos sí existe un mismo dios común. Dios es el mismo para quien no lo necesita: Una estampita o una imagen en procesión o un cristo sobre la cama. En realidad esta gente que cree en ese dios común, no cree demasiado. Sólo son de esa manera y ya está.

Yo no creo en dios y tampoco me ha hecho falta nunca, pero entiendo a quién le hace falta, igual que entiendo a quien supera lo insuperable de cualquier otra manera. 

Lo que me molesta es esa otra gente: Católicos apostólicos y romanos que no moverían un dedo por nadie que lo necesitase, carentes totales de humanidad, pero que te predican sin parar porque piensan que su fe les hace moralmente superiores a ti o al resto. Conozco mucha gente así. No son todos los católicos o musulmanes o judíos o lo que sean, pero sí son muchos. 

Yo soy artista, imagino que la salvación de mi espíritu se encuentra en otro orden de cosas. No puedo decir nada malo de otras necesidades diferentes a las mías. Yo no estoy en un plano superior, solo que tengo mi fe puesta en otro sitio, en la pintura o en la palabra o en un lugar donde estoy sólo y escuchando las necesidades de mi cuerpo, o caminando. A veces ese lugar es el estudio, el taller, la pantalla de mi ordenador mientras escribo o el sonido de mis auriculares llenos de música mientras me siento suspendido en el tiempo.

viernes, 2 de enero de 2026

Habla el solitario




Mi padre vivía en un mausoleo de platos sucios, viendo una televisión portátil en blanco y negro, leyendo la Enciclopedia Británica , que prefería a la ficción moderna. Uno a uno, sus perros murieron de enfermedad hepática, excepto el que custodiaba su cadáver. Fue encontrado sosteniendo un vaso de Ginebra con poca tónica. "Lo muerto está muerto", decía un telepredicador. Saqué una camisa a cuadros del armario del dormitorio. y un poco de aceite de motor, mi herencia. Una vez lo vi llorar en un tribunal, abandonado, necesitado de cuidados. Este hombre que nunca se mostró, me dio mucho cariño pero me dio un don para la soledad, que me ha sido bastante útil desde entonces.


¿Estoy en contra de la violencia?




Creo que sí, que estoy en contra de la violencia. 

Pero la violencia, muchas veces es inevitable. No quisiera dañar a nadie, pero a veces la desempeño en favor de mi propia supervivencia. Al menos, eso creo. La violencia puede ser hermosa y puede ser la energía que muchas veces necesito para superar multitud de problemas. 

Es como la droga, no te hace falta, pero sin ella todo parece un poco peor.

Puedo vivir sin la violencia, por eso cada vez me alejo un poco más de todo, donde no haya problemas y los días pasen sin más.



Algunas batallas solo se ganan huyendo

 


Algunas batallas solo se ganan huyendo

20 cosas que hacer con la boca


 


20 cosas que hacer con la boca

1. Mentir
2. Sexo
3. Recitar poesía
4. Besar
5. Respirar
6. Rezar
7. Gritar
8. Comer
9. Beber
10. Chupar
11. Reir
12. Cantar
13. Silbar
14. Soplar
15. Masticar
16. Susurrar
17. Tararear
18. Engañar
19. Decir te quiero
20. Sacar la lengua para bailar

Y luego otras 20 más

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Nuevo año


Ahora, en esta noche del nuevo año, donde olvidarán mi dirección y el recuerdo de hacerme una visita o llamarme. Tal vez sea porque estoy lejos y distante y no hay minutos en los que se me nombre, quizás nunca o quizás la mayoría de los días. 

Esta noche ninguna estrella brillará sobre mi y con suerte me acompañará el silbido del viento entre los chopos detrás de la casa. Casi no hay sombra que me siga, pero por si acaso apagarás las luces y te moverás a solas por toda la casa sin mirar atrás. Luego más tarde, para dormir no harás el gesto de quitarte, la sombra, de los hombros. 

¿Qué será esto? ¿La tristeza? Quizás Sí. Quizás sea la tristeza.

Esa vieja canción que sabes de memoria. Que se va repitiendo. Deja que se repita. Y déjala que vuelva a suceder de nuevo. Y que suene también en la hora de la muerte. Como agradecimiento de los ojos y labios hacia aquello distante que a veces nos obliga a entrenar la mirada.

Y contemplando el techo, te quedas en silencio: el calcetín, colgado, exhibe su vacío. Entiendes finalmente que tanta mezquindad es solo garantía de que te has hecho viejo.
Que es demasiado tarde para creer en milagros. 

Y al alzar tu mirada hacia el oscuro cielo de pronto te das cuenta de que hoy el más sincero regalo eres tú mismo.



lunes, 8 de diciembre de 2025

La ciencia y la industria deciden las guerras




Podría ser que la ciencia y la industria, junto con su progreso, fueran lo más duradero del mundo actual. Que toda presunción de un derrumbe de la ciencia y la industria sea por ahora y a largo plazo un mero sueño; y que tras infinitas calamidades la ciencia y la industria unifiquen el mundo, con ello me refiero a que lo resuman en uno, en el que, desde luego, vivirá cualquier cosa antes que la paz.

Pues la ciencia y la industria deciden las guerras, o así lo parece.

¿Cuál es la frecuencia?


Muchas veces me pregunto si no es que me expreso o pienso en una frecuencia diferente, donde mi lógica se distorsiona hasta hacerla poco comprensible. El caso es que casi ni entiendo la mayoría de las cosas que suceden a mi alrededor, y eso hace que poco a poco me distancie cada vez más. 

Pienso que llegará un día en que solo escuche el silencio de mi decepción.


domingo, 30 de noviembre de 2025

¿Cómo va la historia?



¿Debería empezar esto con otro cliché o cómo va la historia? (Aquí vamos, joder)
He llevado una máscara todos los días, tú te asomabas por detrás y ahora quiero irme
Y las cartas están echadas y la casa está llena y quiero irme a casa
Y las cartas están echadas y la casa está llena y quiero irme a casa

Todo el mundo tiene tiempo
Todo el mundo parece tener mucho tiempo (¿De verdad, te estás quedando sin tiempo?)
Todo el mundo parece tener mucho tiempo, pero yo estoy desperdiciando el mío
Juro por Dios que soy el único cabrón de este lugar al que no le va bien
Y yo no estoy bien

Tú eres el extrovertido, yo soy el introvertido, y esos son los roles
Entonces yo soy el extrovertido, tú eres el introvertido, y el intercambio continúa (Odio hablar)
Las cartas están echadas y la casa está llena y quiero irme a casa
Hemos hablado todos los días durante ocho años, ¿qué hago cuando te vas?


Y todo el mundo tiene tiempo
Todo el mundo parece tener tanto tiempo (¿De dónde sacan todo el tiempo?)
Todo el mundo parece tener tanto tiempo, pero yo estoy desperdiciando el mío
Juro por Dios que soy el único cabrón en este lugar que no lo está haciendo bien
Y no estoy bien
Y no estoy bien, no estoy bien (No, no lo estoy)
Y no estoy bien, no estoy bien
No estoy bien, no estoy bien, no estoy bien, no estoy bien
No estoy bien, no estoy bien, no estoy bien, no estoy bie
Las cartas están apiladas y la casa está llena y quiero ir a casa
Y las cartas están apiladas y la casa está llena y quiero ir a casa (Realmente no me gusta)
Y las cartas están apiladas y la casa está llena y quiero ir a casa (Solo quiero ir)
Y las cartas están apiladas y la casa está llena y quiero ir a casa ¿
Podemos irnos ya?

Nada de lo que eres serás mañana


Nada de lo que eres hoy, serás mañana. 

No importa el pasado ni el futuro, 

tal vez importe el presente. 

Tal vez importe por un tiempo,

el presente,  mientras dure. 

Vives siempre en el verbo presente 

y en el siempre ahora.

Nada ni nadie te pertenece, 

solo te acompañan o no.

El tiempo pasa y el presente se llena y se vacía, 

todo el tiempo, de la gente que te acompaña.

La gente viene y va y pocos son los que se quedan.

Aún así, avanzas confiado hacia la oscuridad, sin saber porqué.

Tal vez sea por rutina.