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sábado, 25 de julio de 2020

Diles que mi vida fue maravillosa



"Cuando podamos olvidar el temor a la muerte y renunciar a todo deseo de dominar al más humilde de nuestros semejantes, podremos vivir en paz y felicidad. Y esta es la finalidad ultima: no creer, ni sufrir, ni renunciar; sino aceptar, gozar, realizar la anarquía de la vida, en medio del orden de vivir."
Herbert Read

Desde siempre, desde muy pequeño, siempre que alguien me preguntaba: ¿Qué tal estás?
Yo siempre he dicho lo mismo: Muy Bien.

El día que muera, puedes decir a todo el mundo que mi vida ha sido maravillosa. Como dijo Wittgenstein. Todo el tiempo que pude lo disfruté y casi siempre lo hice bien acompañado. La mayor parte del tiempo he hecho lo que he querido, y muchas otras veces, he hecho lo que me ha dado la gana.

Es verdad que casi todo el tiempo me ha ido mal en un montón de cosas. He tenido multitud de problemas y he tomado muy malas decisiones muchísimas veces. No puedo decir que haya sido fácil y desde luego, no he tenido tiempo de aburrirme. Pero, cuando me ha ido bien, ha sido maravilloso. A pesar de las dificultades, la mayor parte del tiempo me he sentido bien. Siempre he dormido del tirón y nunca he perdido el apetito. Pienso seguir sintiendo lo mismo todo el tiempo que pueda, justo antes de que llegue una enfermedad o un desahucio o una quiebra o una pérdida insuperable. Todas estas  son las ruinas que están empezando a asomarse.

Si colapso por cualquiera de estas razones, dejaré de hacer lo que quiero para empezar a hacer lo que pueda. No estoy preparado, pero soy consciente. No niego mi derrota, nunca lo he hecho, y nunca lo haré. No significa que lo acepte. Siempre voy a resistirme a la derrota, voy a evitarla y a defenderme, y a negar lo que me venga mal, mientras pueda. Y si puedo hacer trampas, haré todas las trampas que me sean posibles.

"Nunca voy a pasar hambre, aunque tenga que robar o matar o engañar."

Nunca he querido ser una estrella ni un apunte en el firmamento. Siempre he estado tan bien, que nunca he tenido la necesidad de triunfar en nada, porque el triunfo ya lo tenía en la mano. Mi ego se hizo vago, de andar por casa. Me volví sobresaliente con los de cerca y me dio un poco igual lo que tenía que ser, y mucho más igual lo de progresar y ser todavía mejor. Sé que soy muy importante para los que tengo mas cerca y eso es lo mejor. No trascender, ser original, inventar el día. Nunca he querido nada más. Solo yo. Y a veces ni siquiera yo: Los demás.

Lo mejor del mundo te llega cuando no haces:
Aprender a comer, disfrutar del cuerpo y del sexo. Sentir el calor. Embriagarse. oler en profundidad, como buscando respirar. Sentir. Sudar. Emocionarse. Sentirse cansado y descansar. Sentirse renovado. Amar y ser amado. Y dejar pasar el día, todos los días.

Vivir en el asombro.

Solos tú, yo y el asombro, como decía el poeta.
Estoy muy bien.
Siempre lo he estado.
Ahora es Domingo.
26 de Julio de 2020.
Estoy muy bien.

viernes, 24 de julio de 2020

La felicidad del artista



Para el artista, la felicidad no reside en la posesión del objeto creado, sino en el acto de crearlo


domingo, 9 de junio de 2019

Por razones poéticas


"Aunque ello pueda parecer fuera de razón a quienes estén ajenos al quehacer poético, el poeta exige un tipo de sociedad en el que el recogimiento, el retiro, sea un derecho natural. Exige la posibilidad de meterse entre la muchedumbre y salir de ella con la misma facilidad con que entra y sale de su casa. Acusa al mundo moderno de haber invadido su rincón de soledad, de haberlo llenado de preocupaciones y de rumores, de haber introducido en el la política y las guerras totalitarias. En consecuencia, el poeta se ve obligado a exigir, por razones poéticas, que se transforme el mundo. Y no cabe afirmar que tal exigencia sea desmedida: constituye la condición primera de su existencia. 
(...)

Resulta muy difícil para el artista aceptar en el seno de la sociedad esta tarea, que no le comporta agradecimiento alguno: mantenerse aparte y, sin embargo, actuar como intermediario; comunicar a la sociedad algo que le es tan esencial como el pan y el agua y, sin embargo, poder hacerlo solo desde una posición de aislamiento y desapego. La sociedad nunca llegara a comprender y amar al artista, porque nunca llegara a estimar su indiferencia, su así llamada objetividad. Mas el artista debe aprender a amar y comprender a la sociedad que lo rechaza. Debe aceptar tan dura experiencia y apurar, como Sócrates, la copa mortal. "

Herbert Read
Anarquismo y poesía (fragmento)