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viernes, 8 de noviembre de 2024

NO ME INTERESA HABLAR DE POESÍA


No me interesa hablar de poesía, prefiero hablar con mi gato o el jardinero. Aprendo más y me aburro menos. No me interesa ser personaje, porque cuando te ven así, tu poesía pasa a segundo plano. No me interesa si escribes o no escribes. En cambio ser poeta en serio es una responsabilidad. La gente no debe escribir poesía, deben ser poetas. La poesía no es una carrera, eso queda para la hípica. La poesía es la lucha contra nuestro enemigo el tiempo y un intento de integrarse a la muerte, de la cual tuve conciencia desde muy niño. La poesía no me interesa sólo como acto estético, sino ético. Una manera de cambiar el mundo es empezando a cambiarse a sí mismo. No importa ser bueno o mal poeta, sino transformarse en poeta, luchar contra el universo que se deshace, no aceptar los valores que no sean poéticos, de nada vale escribir poemas si somos personajes antipoéticos
 

sábado, 21 de noviembre de 2020

Un desconocido silba en el bosque


Un desconocido silba en el bosque.
Los patios se llenan de niebla.
El padre lee un cuento de hadas
y el hermano muerto escucha tras la puerta.

Se apaga en la ventana
la bujía que nos señalaba el camino.
No hallábamos la hora de volver a casa,
pero nos detenemos sin saber dónde ir
cuando un desconocido silba en el bosque.

Detrás de nuestros párpados surge el invierno
trayendo una nieve que no es de este mundo
y que borra nuestras huellas y las huellas del sol
cuando un desconocido silba en el bosque.

Debíamos decir que ya no nos esperen,
pero hemos cambiado de lenguaje
y nadie podrá comprender a los que oímos
a un desconocido silbar en el bosque.

He dormido donde un amigo


He dormido donde un amigo hasta las siete de la tarde
Ahora sé que el Diazepam es lo mismo que el Valium 10
Los gallos cantan a cualquier hora
Salgo al patio
Hay cinco gatos vagos cuyos nombres no conozco
Pero me saludan como a un viejo colega.
Llega mi amigo. Salimos a beber Santa Emiliana a la calle
 Capitán Ávalos
Somos los últimos en salir del boliche
Y tal vez mañana los primeros en llegar.

Hace años no me despertaban los gallos a esta hora
Estoy en un lugar donde se lee: “The Ring”
Los libros de Rubén Azócar y “La Balada del Café Triste”.

No sé por qué tengo una ceja rota
¿Escribiré una nueva carta al Suicida?
¿Viajaré al Deep South a mirar los últimos trenes a vapor?
¿Comeré kuchen de manzana en donde aún se creen alemanes?
¿Leeré versos a quienes sólo escuchan a Julio Iglesias?

Con una chaqueta de terciopelo
Que alguien que creía amarme me regaló en Madrid
Y una horrenda corbata obsequio del poeta Cameron
Veo morir el atardecer en la Gran Avenida
“Muerte no te enorgullezcas”.
Qué importa terminar como Stan Laurel
Haré cuenta que fui actor de una mala película
Cuyo guión no dejé redactar a nadie más.

...

Jorge Teillier

Poema escrito en calle Los Morros 9820, paradero 29 de la Gran Avenida, Santiago, Chile.