domingo, 11 de enero de 2026

Democracias

 


 Las democracias modernas fabrican fascistas a toda velocidad

Dios es una necesidad



Dios no es otra cosa que una necesidad.

Entiendo la necesidad del dios de los que entran en la cárcel o el dios de los que necesitan salir de las drogas o la bebida. Dioses que te ayudan a no suicidarte o a superar una perdida o una depresión. Dios es la idea que ayuda a salir de problemas que no parecen tener solución. Dios no es una sola cosa sino una idea diferente por cada persona que lo necesita de verdad. La necesidad construye los dioses como una medicina del alma.

¿Es una mentira que te ayuda a seguir? Bueno, pues quien soy yo para juzgarlo.

Luego están los que van a misa o practican cualquier religión sin más, por costumbre, por educación o porque para ellos sí existe un mismo dios común. Dios es el mismo para quien no lo necesita: Una estampita o una imagen en procesión o un cristo sobre la cama. En realidad esta gente que cree en ese dios común, no cree demasiado. Sólo son de esa manera y ya está.

Yo no creo en dios y tampoco me ha hecho falta nunca, pero entiendo a quién le hace falta, igual que entiendo a quien supera lo insuperable de cualquier otra manera. 

Lo que me molesta es esa otra gente: Católicos apostólicos y romanos que no moverían un dedo por nadie que lo necesitase, carentes totales de humanidad, pero que te predican sin parar porque piensan que su fe les hace moralmente superiores a ti o al resto. Conozco mucha gente así. No son todos los católicos o musulmanes o judíos o lo que sean, pero sí son muchos. 

Yo soy artista, imagino que la salvación de mi espíritu se encuentra en otro orden de cosas. No puedo decir nada malo de otras necesidades diferentes a las mías. Yo no estoy en un plano superior, solo que tengo mi fe puesta en otro sitio, en la pintura o en la palabra o en un lugar donde estoy sólo y escuchando las necesidades de mi cuerpo, o caminando. A veces ese lugar es el estudio, el taller, la pantalla de mi ordenador mientras escribo o el sonido de mis auriculares llenos de música mientras me siento suspendido en el tiempo.

viernes, 2 de enero de 2026

Habla el solitario




Mi padre vivía en un mausoleo de platos sucios, viendo una televisión portátil en blanco y negro, leyendo la Enciclopedia Británica , que prefería a la ficción moderna. Uno a uno, sus perros murieron de enfermedad hepática, excepto el que custodiaba su cadáver. Fue encontrado sosteniendo un vaso de Ginebra con poca tónica. "Lo muerto está muerto", decía un telepredicador. Saqué una camisa a cuadros del armario del dormitorio. y un poco de aceite de motor, mi herencia. Una vez lo vi llorar en un tribunal, abandonado, necesitado de cuidados. Este hombre que nunca se mostró, me dio mucho cariño pero me dio un don para la soledad, que me ha sido bastante útil desde entonces.


¿Estoy en contra de la violencia?




Creo que sí, que estoy en contra de la violencia. 

Pero la violencia, muchas veces es inevitable. No quisiera dañar a nadie, pero a veces la desempeño en favor de mi propia supervivencia. Al menos, eso creo. La violencia puede ser hermosa y puede ser la energía que muchas veces necesito para superar multitud de problemas. 

Es como la droga, no te hace falta, pero sin ella todo parece un poco peor.

Puedo vivir sin la violencia, por eso cada vez me alejo un poco más de todo, donde no haya problemas y los días pasen sin más.



Algunas batallas solo se ganan huyendo

 


Algunas batallas solo se ganan huyendo

20 cosas que hacer con la boca


 


20 cosas que hacer con la boca

1. Mentir
2. Sexo
3. Recitar poesía
4. Besar
5. Respirar
6. Rezar
7. Gritar
8. Comer
9. Beber
10. Chupar
11. Reir
12. Cantar
13. Silbar
14. Soplar
15. Masticar
16. Susurrar
17. Tararear
18. Engañar
19. Decir te quiero
20. Sacar la lengua para bailar

Y luego otras 20 más