jueves, 24 de abril de 2008

Never let me down again, reconstruido.

J.G. ha tomado la decisión de no volver a escribir otra cosa que no sean reconstrucciones de lo que aquí se publica:


"Mira las estrellas como brillan, todo irá bien esta noche

Doy una vuelta con ella, siempre me ha gustado dar una vuelta con ella. Sé muy bien donde me lleva, me lleva donde quiero estar.
Siempre me ha gustado dar una vuelta con ella. Ahora me gusta caminar despacio, para observar las ventanas más altas de los rascacielos donde siempre hay luces encendidas por el insomnio de los hombres con corbata, que ya no quieren volver a pisar el suelo de Madrid, porque creen que a 100 metros de altura están tocando el suelo, pero no es así, ese suelo que pisan es su última plataforma antes de precipitarse al vacío.
Por eso ahora me gusta caminar despacio, agarrado a su cintura, en silencio, mirando como la luz de la tarde se pierde con las primeras sombras de la noche. Y ella me pregunta si esa luz me recuerda a La Habana, y la respondo que no, que ya nada me puede hacer recordar a La Habana, porque ahora me gusta caminar despacio agarrado a su cintura, en silencio, y no como antes, antes era diferente, sí, era todo muy diferente.
Hace tiempo encontré, acompañado de mi gran amigo, una salida, cojimos las llaves, el tabaco, un poco de dinero para gastar y todas las canciones que pudimos meter los bolsillos y bajamos corriendo todas las escaleras para subir deprisa todas las faldas, para bajar aún más deprisa por todas las barras, y salir, corriendo, por la puerta de atrás. Así, corriendo, sin pensar, sin esperar nada ni a nadie. Pero eso pasó hace ya mucho tiempo, ya no voy corriendo, ya me he cansado de correr.
Me siento a cenar, y ella me dice que mi hija cuando tenga siete años ya no querrá ponerse calcetines, que querrá ponerse medias de cristal porque se creerá una princesa. Y me lo dice así, sin prisas, con la tranquilidad de saber que eso ocurrirá, y yo la miro y la respondo que sí, que mi hija será una princesa, y que cuando llegue ese día sabré que estoy con quién quiero estar, dónde quiero estar, y que aunque siga llevando corbata ya nunca más padeceré insomnio, porque mi pasado se habrá inundado ya por completo.
Por lo demás, sigo dando una vuelta con ella, agarrado a su cintura, en silencio."
...
J.G. reconstruyendo "never let me down down again"

1 comentario:

  1. si, querido, nuestra pequeña Candela querrá llevar medias de cristal y acortar el largo de la falda de su uniforme, nos gustó ese nombre aunque su significado fuese fuego y luz, solo espero que nuestra Lola no haga el mismo honor a su nombre (Dolores) y sufra por casi todo como su mamá... que ilusión me hace que escribas...

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